lunes, 22 de febrero de 2010

Acerca de la Luz

A orillas de mi alma
paseaba la mañana.
Pura, clara, tibia.
Columpiado
en su mágica complacencia,
entornaba los ojos
y me alejaba,
como el pintor se aleja,
para contemplar
la obra en su conjunto.

Avanzaba la luz,
una leve caricia,
un roce,
apenas una insinuación,
un sueño,
como el amante, antes de serlo,
en su lenguaje
nada hace presagiar
que la consecuente fusión
pueda ,
en la consumación del acto,
transformarse en invasión.

¡Ah! la luz,
crónica anunciada
de consecuencias
¿imprevisibles?
Pues a veces,
puede transformar
nuestra percepción,
por carencia o exceso,
de cuanto nos rodea.

Pasada por un prisma
se descompone,
en toda una gama cromática,
y a través
de una lente convergente
puede provocar un incendio.

Me pregunto si tendrá
ésto algo que ver
con esa mágica frase de:
“La naturaleza tira”.

La invasión
y la posesión
¿Son acaso impulsos implícitos
en la naturaleza del ser?

Luz
una palabra,
un nombre,
una flecha,
Génesis:
“!Hágase la luz!
Y la luz se hizo …”.

Avanzaba la mañana,
asumiéndolo todo,
devorándolo todo,
inundando mi espacio.

¡Vendo entradas señores!
voceo para mis adentros
Sol y Sombra
de mis pensamientos.
¡Pasen y vean
qué toros desde barrera!

Fusión,
Invasión,
Placer,
Poder,
Crisis …,
Y la luz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario